· Publicado por Industrial Work Shoes
Criterio uno: el tamaño del diseño
Un logotipo pequeño en el pecho —de seis a diez centímetros— es territorio del bordado. Se ve mejor, se siente de mejor calidad y aguanta más.
Una espalda completa con un mensaje de campaña es territorio de la serigrafía. Bordar un área grande añade peso, endurece la prenda y multiplica el costo sin aportar nada.
Criterio dos: el tiraje
La serigrafía tiene un costo de preparación —malla, revelado, registro— que se paga igual con diez piezas que con quinientas. A partir de cierto volumen, el costo por pieza se desploma y ningún otro método compite.
El bordado, en cambio, se puede hacer desde una sola pieza una vez ponchado el diseño. Para veinte polos de un equipo de ventas, bordado. Para quinientas playeras de una campaña, serigrafía.
Criterio tres: la tela
En piqué de polo la serigrafía tiende a agrietarse, porque el tejido se estira y la tinta no. En playera de algodón la serigrafía se comporta perfectamente.
El bordado funciona en casi todo, pero cada tela pide un respaldo distinto. Un respaldo mal elegido es lo que produce el fruncido que se ve en muchos uniformes.
Criterio cuatro: el lavado
Una prenda de uso diario con lavado industrial semanal pasa por más de cincuenta ciclos al año. El bordado con hilo de buena calidad aguanta; la serigrafía, según la tinta y el curado, empieza a agrietarse antes.
Para prenda de evento, que se lava diez veces en su vida, esa diferencia no importa. Para uniforme diario, sí.
Criterio cinco: el color
En serigrafía la tinta se puede afinar bastante hacia el color exacto de la marca. En bordado se elige el hilo más cercano de la carta, que puede no ser idéntico.
Si tu manual de identidad es estricto con el color, conviene ver la muestra de hilo antes de aprobar.
Lo que aplica a los dos: muestra física
Ni el bordado ni la serigrafía se aprueban sobre una pantalla. Una imagen no muestra la densidad de puntada, el fruncido de la tela ni cómo se comporta la tinta sobre el tejido real.
Exige siempre una pieza física aprobada antes de correr el lote. Cuesta prácticamente nada y evita el escenario más caro del proceso: 300 prendas producidas que hay que rehacer.
La línea que resuelve esto
Ponchado profesional del logotipo, muestra física antes de producir y bordado que aguanta el ciclo de lavado industrial completo.
Bordado computarizado

